miércoles, 22 de febrero de 2012

Los tréboles de cuatro hojas son una mutación somática

Cada vez estoy más convencida (y no afirmo por no resultar demasiado arrogante) de que la suerte no existe. La suerte es tan sólo un consuelo, una forma de decir "esperanza". La suerte somos nosotros mismos, cómo nos comportamos minuto a minuto, día a día. Y nada más.

Eva

Por la creatividad, la música. Por Portugal y por todas las risas que se entremezclaron con la brisa atlántica hace ya casi dos veranos.

http://vimeo.com/15824353